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martes, 21 de agosto de 2018

Día 95 - 100 Días de Favor (Joseph Prince)



DÍA 95
Personaliza el favor de Dios en tu vida

Escritura de hoy
Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? 
- Juan 21:20

Yo solía pensar que entre los 12 discípulos de Jesús, Juan era el discípulo favorito del Señor y el que estaba más cerca de él porque la Biblia llama a Juan "el discípulo a quien amaba". Tenía la impresión de que Juan tenía un favor especial. con Jesús, y siempre se preguntó qué lo hacía tan especial que se mantuvo aparte de los otros discípulos. ¿No quieres ser conocido como el discípulo a quien Jesús ama? ¡Yo sí!
¡Es tu prerrogativa verte como el discípulo a quien ama Jesús, y llamarte así!
Entonces, un día, cuando estaba leyendo la Palabra de Dios, el secreto del favor de Juan cayó en mí. El Señor abrió mis ojos y me mostró que la frase "el discípulo a quien amaba Jesús" ¡en realidad se encuentra solo en el libro de Juan! Compruébalo por ti mismo. No encontrarás que esta frase se use en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Se encuentra solo en el Evangelio de Juan. ¡Es una frase que Juan usó para describirse a sí mismo!

Ahora, ¿qué estaba haciendo Juan? Él estaba practicando y personalizando el amor que Jesús tenía por él. Todos somos los favoritos de Dios, pero Juan sabía el secreto de acceder al favor inmerecido de Jesús por sí mismo. ¡Es tu prerrogativa verte como el discípulo a quien ama Jesús, y llamarte así!

Cuando comencé a enseñar que el secreto del favor de Juan residía en su personalización del amor de Dios, la gente en mi iglesia literalmente entró en una nueva dimensión de experimentar el favor inmerecido de Dios en sus vidas. He visto cómo algunos de ellos realmente tomaron esta revelación y corrieron con ella. Algunos de ellos personalizaron los fondos de pantalla de sus teléfonos celulares para decir "El discípulo a quien Jesús ama", mientras que otros firmaron sus mensajes de texto y correos electrónicos con esa frase.

Mientras recordaban que ellos son el discípulo a quien Jesús ama, comenzaron a crecer en la conciencia del amor del Señor por ellos. Al mismo tiempo, ¡comenzaron a crecer siendo conscientes del favor! Tengo montones de informes de alabanza sobre cómo los miembros de nuestra congregación han sido tan bendecidos solo por ser conscientes del favor de Jesús en sus vidas. Algunos de ellos han sido promovidos, algunos han recibido incrementos espectaculares en sus cheques de pago y muchos han ganado varios premios en funciones de la compañía y en otros concursos, incluidas vacaciones con todos los gastos pagados.

Un hermano de mi iglesia se inscribió en una determinada tarjeta de crédito durante una promoción especial en la que los nuevos solicitantes podían ganar una serie de premios. Probablemente hubo cientos de miles de personas que participaron en esta promoción, pero este joven simplemente creía que era muy favorecido, y por eso, ganaría el primer premio.

El día del sorteo llegó y es cierto, este joven ganó el premio mayor: ¡un impresionante Lamborghini Gallardo negro! Cuando escribió a la iglesia para compartir su testimonio, adjuntó una foto de él mismo sonriendo de oreja a oreja, posando con su flamante Lamborghini. Dijo que sabía que había ganado el automóvil por el favor inmerecido de Dios, y después de haber vendido el automóvil, trajo su diezmo a la iglesia, dándole toda la gloria y el honor a Jesús. El mundo llama a esto "suerte", pero para el creyente, no existe la suerte. ¡Solo existe el favor inmerecido de Jesús!

La oración de hoy
Padre, en Tu amor por el mundo, Tú me amas tanto. Gracias por prodigarme Tu amor incondicional y personal. Me veo abrazado por Ti y vigilado por Ti. Yo soy la niña de Tus ojos, ¡el discípulo a quien amas! Y debido a que Tu amor por mí es insondable y personal, espero que hoy me pasen cosas buenas. Te agradezco por el favor con la gente. Te agradezco por la protección divina. ¡Te agradezco por la abundante provisión y los sucesos correctos hoy!

Pensamiento de hoy
¡Soy el discípulo a quien Jesús ama!

Tomado del libro 100 días de favor de Joseph Prince

Puedes leer aquí las entradas anteriores:

Día 94 - 100 Días de Favor (Joseph Prince)


sábado, 25 de julio de 2015

¿Confesión de Pecados? - Segunda Parte


1 Juan 1:3-4 
3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 
4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

La Traducción de Martin Nieto pone así el versículo 3: "Eso que hemos visto y oído, os lo anunciamos para que  estéis unidos con nosotros, como lo estamos nosotros con el Padre y con su Hijo Jesucristo." 

Es evidente que Juan le está hablando a no creyentes, ya que les está invitando a estar unido con ellos, y les dice que la unión que tenían era con el Padre y el Hijo.

Los gnósticos creían que el Dios (padre y madre) era tinieblas y que el Hijo era luz. Y que los hombres estaban en tinieblas y la salvación la adquirían por medio de un conocimiento oculto.

Sigamos leyendo el pasaje para ir aclarando:

1 Juan 1:5-7 
5 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 
6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; 
7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 

Dios no es tinieblas, Dios es luz, y al andar en unión con Él por medio de la fe en Jesucristo es que tenemos la vida eterna.


2 Corintios 4:6 
6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

Dios no es tinieblas, Dios es luz, y el mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz.

Los gnósticos tenían una percepción errónea de lo que era la luz y las tinieblas.

Ellos creían que mientras vivían en este mundo ellos vivían en tinieblas mientras iban adquiriendo el conocimiento secreto que les daría la salvación.

Juan les dice que no pueden comunión con Dios si es que estan caminando en las tinieblas, uno decide si caminar en la luz o en las tinieblas.

2 Corintios 6:14 
14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 

Efesios 5:8 
8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.

De estos pasajes podemos ver que el incrédulo es el que camina en tinieblas y el creyente camina en la luz.

Entonces estos gnósticos docetistas aunque formaban parte de la congregación aún no eran salvos ya que ellos según decían andaban en tinieblas mientras iban adquiriendo el conocimiento que les traería la salvación.

En 1 Juan 2:19 Juan habla directamente de estas personas: "Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros."

Ellos habían estado con la iglesia pero no eran parte de ella, sus creencias les impedían nacer de nuevo ya que ellos negaban dos cosas importantes, la humanidad de Jesucristo (lo cual ya hemos visto) y la existencia del pecado.

Ellos no estaban en comunión ni unidad con los creyentes porque los creyentes somos luz y los incrédulos tinieblas; y la luz no tiene comunión con las tinieblas. 

Teniendo esto en mente veamos los siguientes pasajes de 1 Juan:

1 Juan 2:8-10
8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Esta pasaje debemos de leerlo en contexto, el versículo 9 es como el interior de un sandwich de los versículos 8 y 10, en los que Juan enuncia otra doctrina gnóstica docetista, la no existencia del pecado.

Los docetistas razonaban diciendo que el espíritu; que era eternamente bueno, no podía ser manchado por lo que el cuerpo; que era eternamente malo, hiciera. ¿Qué se podía esperar de algo tan malo? Estaban resignados a aceptar que no existía manera de renovar la carne y que de todas maneras sus pecados no podían afectar al espíritu. Esta doctrina les permitió vivir como querían.

Al hacer esto negaban la eficacia de la cruz de Cristo en la cual el pagó el precio de nuestros pecado y nos trajo eterna redención.

En el verso 7 dice: "Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado."

Juan nos está diciendo que hay pecado y nos da la solución para el pecado, si andamos en luz como Él esta en luz la sangre de Jesucristo la que nos limpia de todo pecado. La pregunta es si ya estamos limpios, ¿que pecado confesar?

Pero veamos los versículos 8 y 10: 

"Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros."

Es algo totalmente obvio que todos tenemos pecado, no existe persona 100% perfecta, el único fue Jesucristo.

"Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros."

Otra cosa más, si decimos que no hemos pecado le hacemos a Dios mentiroso debido a que Él declaro que Jesucristo murio por los pecados de toda la humanidad; Él fue el cordero de Dios que quito el pecado del mundo.

Vemos que en estos pasajes está tratando con el problema docetista del pecado, y la conclusión lógica es que el versículo 9, que está en medio de esta idea general también se refiere a ellos.

Para entender la palabra confesión en este pasaje veamos cual es su significado:


La palabra confesión usada aquí es homologeo que según strongs significa: "Homologeo; de un compuesto de la base de homo y logos; asentir, i.e. pacto, reconocimiento:- profesar, prometer, confesar, declarar, hacer."

Veamos el versículo 9 en varias versiones:

Versión de Arcas y Fernández
Si, por el contrario, reconocemos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos purificará de toda iniquidad. 

Biblia de Jerusalén
Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia.

Biblia en Lenguaje Sencillo
Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos confiar siempre en que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Palabra de Dios para Todos
Pero si admitimos nuestros pecados, Dios nos perdonará. Él es fiel y justo para limpiarnos de toda maldad.

Biblia Kadosh
Si reconocemos nuestros pecados, entonces, puesto que El es digno de ser confiado y es justo, El nos perdonará, y nos purificará de toda maldad. 

New American Bible
Si reconocemos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Nueva Biblia Española
Si reconocemos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, perdona nuestros pecados y, además, nos limpia de toda injusticia. 

Traducción en Lenguaje Actual
Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos estar seguros de que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Tyndale
Si reconocemos nuestros pecados, él es fiel y justo, para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Wycliff
Si reconocemos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda impiedad.

Vemos en estas versiones que dice reconocer o admitir, ¿quien debía reconocer o admitir? Los gnósticos docetistas que decían que no había pecado.

Al admitir y reconocer que habían pecado le estaban abriendo la puerta a Dios para que sus pecados fueran perdonados y estuvieran limpios te toda impiedad.

Entonces 1 Juan 1:9 no es una pasaje dirigido a los creyentes, cuyos pecados son limpios por la sangre Jesucristo, sino un llamado a la conversión para los gnósticos docetistas.

Al leer el pasaje en contexto podemos ver lo que realmente nos está diciendo este pasaje. 

viernes, 24 de julio de 2015

¿Confesión de Pecados? - Primera Parte


1 Juan 1-10
1  Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida
2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó);
3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.
5 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;
7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.


Para entender este capítulo y todo el libro de Juan debemos entender no solo el contexto de toda la Biblia sino también el contexto histórico de este libro.

Cuando conocí al Señor me enseñaron que debía ir a los pasajes bíblicos con las preguntas: ¿Quién? ¿Cuando? ¿Donde? ¿Por qué? ¿Qué? 

Más adelante aprendí la importancia del contexto en la lectura bíblica, no solo el contexto inmediato sino el de el libro donde se encuentra el versículo y toda la Biblia en conjunto. Además conocer el contexto gramatical, histórico, social, geográfico y otras cosas relacionadas con lo que leemos.

Si utilizáramos estas dos reglas apropiadamente nos sería muy fácil distinguir las verdades bíblicas y no tragarnos todas las doctrinas falsas y tradiciones de los hombres.

Me parece curioso que muchos ministros no le den importancia a esto y crean que no es necesario; el otro día un ministro me decía: "El contexto gramatical no existe porque la Biblia se escribió corrida, sin puntos ni comas." Yo le pregunté: "¿Y entonces porque usas Strong's y Vine's que son dos diccionarios bíblicos?"

Respondamos las preguntas antes de continuar:

¿Quién? El autor fue el Apóstol Juan.

¿Cuando? Alrededor del 95 DC.

¿Donde? Probablemente en Éfeso

¿Para quién? Es una Epístola Universal, no tiene un destinatario específico sino toda la iglesia y en el contexto vemos que también a la secta gnóstica de los docetistas.

¿Por qué? La secta gnóstica docetista se había infiltrado en la iglesia negando la humanidad de Cristo y además diciendo que no había pecado. 

¿Para qué? En esta Epístola Juan refuta y corrige las enseñanzas de esta secta, mostrando la humanidad (y divinidad) de Jesucristo y la falsedad de doctrinas como la que decían que no existía el pecado.

Viendo esto pasemos a los primeros versículos:

En los primeros cuatro versículos Juan trata con la doctrina docetista en cuanto a la humanidad de Jesucristo.

Los docetistas como toda secta gnóstica creían que la carne era mala y el espíritu era bueno, por ese motivo Jesucristo, siendo Dios no podía haber venido en carne.

La palabra docetista viene de la griega doka, que significa una aparición. Así que ellos decían que Jesús no había venido en carne, sino que fue un espíritu, y que la crucifixión en realidad no sucedió.

Juan dice: "...lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos...."

Aquí Juan, siendo un testigo presencial de la vida de Jesús les dice que el con su cuerpo físico había oído, visto y tocado a Jesús, que Jesús no fue un espíritu sino una persona viva que anduvo en esta tierra.

Juan nos habla claramente de esta doctrina:

1Juan 4:2-3 
2 En esto conoced el Espíritu de Dios:  Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne,  es de Dios; 
3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne,  no es de Dios;  y este es el espíritu del anticristo,  el cual vosotros habéis oído que viene,  y que ahora ya está en el mundo. 

2 Juan 1:7 
7 Porque muchos engañadores han salido por el mundo,  que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne.  Quien esto hace es el engañador y el anticristo. 

Estos gnósticos docetistas no reconocían que Jesús había venido en carne y vemos aquí como Juan los llama claramente como engañadores y como el espíritu del anticristo.

El peligro del gnosticismo era evidente. Éllos negaban la encarnación de Dios en el Hijo. Al hacerlo, negaban la verdadera eficacia de la expiación ya que, si Jesús no es Dios, Él no podría hacer expiación por toda la humanidad y nosotros estaríamos todavía perdidos en nuestros pecados.


Continuará