sábado, 9 de octubre de 2021

La promesa se recibe por fe


La promesa se recibe por fe

Porque la promesa de que él sería el heredero del mundo no fue para Abraham ni para su descendencia por la ley, sino por la justicia de la fe.
Romanos 4:13

En Romanos 4:13, está claro que la promesa de Dios de que Abraham y su simiente serían herederos del mundo no fue por la ley, sino por la justicia de la fe.

Hoy, debido a que pertenecemos a Jesús, somos simiente de Abraham y herederos según la promesa (ver Gálatas 3:29). Y cuanto más creemos que somos justos en Cristo, más experimentaremos Su provisión. Amigo mío, ser un heredero del mundo y caminar en las bendiciones de salud, protección y abundante provisión de Abraham vienen por fe. Esto es creer que aunque no merecemos ninguna bendición de Dios, hemos sido justificados por el sacrificio y la obra terminada de Su Hijo, ¡y calificamos para todas Sus bendiciones!

En la cruz, Jesús tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia. Él tomó nuestra pobreza y nos dio Su abundancia. Él tomó nuestra vergüenza y nos dio su victoria. ¡Hoy, crea que has sido hecho justo por la obra terminada de Jesús y comienza a caminar en las bendiciones de Abraham!

domingo, 12 de septiembre de 2021

La Gracia y el Pecado

La Gracia y el Pecado


Hace años una pastor amigo mío decía que no se debía predicar de la justicia de Dios (justificación) porque era darle licencia para pecar a la gente, y usaba el ejemplo de una hermana que se aprovechaba de esa verdad para vivir una vida licenciosa.

Lo curioso es que después de 30 años se utiliza ese mismo argumento para hablar del pecado y la gracia de Dios.

Dicen: "El enseñar de la gracia de Dios es darle a la gente licencia para pecar."

El mismo argumento se lo dijeron a Pablo, cuanto más a nosotros el día de hoy.

En Romanos 3:8 dijo: "¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?"

Mas bien la enseñanza de la gracia de Dios muestra lo que hay en el corazón del hombre.

La verdad es que los cristianos no necesitan una licencia para pecar, en mis más de 40 años de creyente he visto que los creyentes pecan sin necesidad de ella. Lo he visto en toda clase de iglesias y denominaciones.

Pablo nos dice respecto a la gracia y el pecado en Romanos:

Romanos 6:1-2
1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

La gracia de Dios siempre es abundante para nosotros pero eso no es una excusa para pecar; no podemos echarle la culpa a la gracia ni a ninguna otra doctrina bíblica de nuestras decisiones en la vida.

La gracia hace algo diferente en cuanto al pecado, todo lo contrario a una licencia:

Tito 2:11-14
11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

La gracia nos enseña a renunciar al pecado y vivir de manera correcta en este mundo.

Así que no le estemos echando la culpa a la gracia del pecado porque lo que en realidad hace es darnos solución para el pecado.


Ricardo Botto

sábado, 11 de septiembre de 2021

No eres tú, es lo que Él hizo por ti

No eres tú, es lo que Él hizo por ti


El día de hoy leía un comentario de una persona a un artículo mío, donde decía: "El Mesías de Israel dice: ¿Quieres entrar en la vida eterna? Guarda los mandamientos de Dios?  (Mateo 19:16)" En otras palabras que tenemos depender de nuestras obras para alcanzar la salvación.

¿Ser cierto eso?

Examinaremos ese y otros pasajes para mostrar la falsedad de esa afirmación.

Gálatas 3:1-5
1 !Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?
2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?
3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?
4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano.
5 Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

Algo tan sencillo pero que a veces no nos damos cuenta.

Pablo había estado predicando en Galacia presentando el Evangelio de Jesucristo, es decir, la obra completa de Cristo. Cristo fue presentado como crucificado, muerto, sepultado y resucitado.

Pero llegaron los judaizantes trayendo un evangelio diferente, diciéndoles que si no se circuncidaban y guardaban toda la ley de Moisés no podían ser salvos.

La ley siempre trae algo más, en la historia del joven rico podemos ver esto claramente:

Mateo 19:16-22
16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.
19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?
21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.
22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

El joven rico había cumplido toda la ley, pero Jesús le dijo que le faltaba algo. La ley nunca logra cumplirse totalmente, siempre falta algo más.

La ley nunca puede perfeccionar al hombre solo mostrar su imposibilidad de cumplirla.

El día de hoy el creyente ya no está pensando tanto en la ley de Moisés sino en un sistema de obras por medio del cual poder justificarse a si mismos ante Dios; basando su salvación en las cosas que hacen y no en la simple fe en Jesucristo.

Pablo les da aquí un jalón de orejas: "Escuchen bien, ustedes empezaron bien, comenzaron por la fe en la obra de Jesucristo por ustedes y ahora van a seguir un sistema de obras para justificarse?"

Debemos entender que no es lo que hacemos nosotros lo que nos justifica ante Dios, sino la obra que Él mismo inició a través de Jesucristo.

Efesios 2:8-9
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
9 no por obras, para que nadie se gloríe.

No es lo que nosotros hacemos, es lo que Dios hizo a  través de Su gracia por medio de la obra de Cristo Jesús en la cruz, lo único que debemos hacer es creer en esa obra y no depender de nuestras propias obras.

No es lo que nosotros hacemos es lo que Dios hizo por nosotros por medio de Cristo.  


Ricardo Botto

viernes, 10 de septiembre de 2021

La fe y la gracia trabajando juntas


Hace algunos años cuando se empezó a predicar el mensaje de gracia la gente empezó a decir: "Todo es por gracia". Y empezaron a decir que todo inclusive a la fe era una obra. Suena muy bonito, pero el único problema es que la Biblia dice que es por fe para que sea por gracia.

Romanos 4:13-16
13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.
14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.
15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.

Es sorprendente como la gente separa la fe y la gracia como si fueran dos grandes enemigos.

La fe y la gracia no están divorciadas, es por fe que entramos a la gracia.

Romanos 5:2
Por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Veamos por ejemplo la salvación, vemos como trabajan juntas la fe y la gracia.

Efesios 2:8-9
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Vemos aquí que tanto la gracia como la salvación vienen de Dios, y la fe es nuestra respuesta a esa gracia.

La gracia es el amor de Dios sin límites hacia nosotros, es Su favor inmerecido; la fe somos nosotros creyendo en ese gran amor hacia nosotros.

La salvación viene de parte de Dios por la obra terminada de Jesucristo.

La fe viene por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17).

Entonces vemos que la gracia y la fe van de la mano para recibir la salvación que viene de Dios.

Y nuevamente en Romanos 4:16: "Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros."

Así que la fe no es una obra sino una respuesta al escuchar de Su gracia para nosotros.

jueves, 9 de septiembre de 2021

Una nueva forma de ver las cosas

Una nueva forma de ver las cosas


Romanos 4:1-5 (Biblia Expandida de Fe)
1 ¿Y desde el punto de vista humano qué diremos que halló Abraham, nuestro antepasado y padre según la carne?
2 Si él hubiera sido justificado (declarado inocente y hecho justo) por las obras tendría de qué enorgullecerse y jactarse, pero no delante de Dios.
3 Porque, ¿qué dice la Escritura?: Abraham le creyó a Dios y esto le fue atribuido, imputado y tomado en cuenta como justicia (fue declarado inocente y hecho justo).
4 Ahora bien, al que trabaja no se le paga el salario como un regalo, sino como una obligación que se le debe, es decir, no se le reconoce como gracia sino como deuda.
5 En cambio, al que no hace nada, sino que cree en aquel que justifica (declara inocente y hace justo) al impío, se le tiene en cuenta la fe para su justificación (ser declarado inocente y hecho justo).

En este pasaje encontramos una gran realidad en cuanto a la gracia de Dios y es que es gratis.

Pablo pregunta: "¿Que consiguió Abraham con la carne o esfuerzos humanos?"

La Biblia The Message (El Mensaje) lo pone así: "Entonces, ¿cómo encajamos lo que conocemos de Abraham, nuestro primer padre en la fe, en esta nueva forma de ver las cosas?"

El hombre esta acostumbrado a conseguir las cosas por sus propios esfuerzos; inclusive la salvación la intentan obtener por un sistema de obras a través de la ley o las buenas acciones.

¿Pero que nos muestra Abraham con esta "nueva forma de ver las cosas"?

Si él se hubiera justificado ante Dios por su propio esfuerzo, hubiera conseguido la salvación por sus propios méritos y podría jactarse de haberlo logrado por si mismo.

En Efesios 2:9 dice: "No por obras para que nadie se gloríe."

En la parábola del fariseo y el publicano vemos:

Lucas 18:9-14
9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:
10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

El fariseo pensaba que el cumplimiento de la ley y sus propios esfuerzos le darían los méritos necesarios para ser justificado; pero el que fue justificado fue el publicano que no se acercó en sus propios méritos sino en la justificación que solo Dios puede dar.

No depende de nosotros sino de Dios.

Que dice la Biblia: "Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia."

Luego nos da una analogía del trabajo; ninguno de los que trabajamos lo hacemos gratis, esperamos recibir el sueldo pactado con el empleador.

Si la salvación fuera por nuestras obras entonces lo que recibiríamos es un pago de Dios por nuestras buenas acciones; y si pudiéramos pagar por nuestra salvación, ¿por qué murió Cristo?

Ya no sería salvación por gracia sino salvación por deuda.

El versículo 5 dice: "En cambio, al que no hace nada, sino que cree en aquel que justifica (declara inocente y hace justo) al impío, se le tiene en cuenta la fe para su justificación (ser declarado inocente y hecho justo)."

En esta nueva forma de ver las cosas que nos muestra Abraham, no tenemos que hacer nada para ser justificado; no tenemos que cumplir la ley ni seguir un sistema de obras para ser justificados, lo único que tenemos que hacer es lo que hizo Abraham, sencillamente creerle a Dios.

Nuestras acciones no nos dan mérito ante Dios, lo que nos da mérito es la fe en la obra completa de Cristo Jesús.


Ricardo Botto

sábado, 21 de agosto de 2021

Ningún mal te sobrevendrá - Joseph Prince

Ningún mal te sobrevendrá

Porque has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo por tu morada, ningún mal te sobrevendrá, ni plaga se acercará a tu morada.
Salmo 91: 9-10

Cuando era estudiante, acepté un trabajo a tiempo parcial en una fábrica que fabricaba refrigeradores. Como cualquier adolescente, solo quería ganar algo de dinero extra. No fue un trabajo complicado. Yo era parte de una línea de ensamblaje y todo lo que tenía que hacer era usar un taladro eléctrico para crear una abertura y sujetar un condensador de manera segura en la parte posterior de cada refrigerador. Estaría zumbando con el taladro eléctrico todo el día, ganándome el sustento.

En ese momento, tenía la costumbre de llevar conmigo un pequeño folleto. Era mi librito de versículos bíblicos para memorizar, y lo leía y hablaba la Palabra de Dios 3 veces al día. Durante ese período, había un versículo en particular en el Salmo 91 que confesaría todos los días: “No te sobrevendrá mal, ni plaga se acercará a tu morada” (Sal. 91:10). Era mi confesión diaria en la mañana antes de irme al trabajo, y durante mis descansos, mis compañeros de trabajo me veían sentada en algún rincón, confesando este versículo. Fue una revelación muy poderosa para mí, y realmente quería que Su Palabra, y en particular esta verdad de la protección de Dios, cayera en mi corazón.

Un día, mientras armaba otro refrigerador, perdí el control del taladro eléctrico. De alguna manera se me escapó de las manos y el taladro fue directo hacia mi estómago. Todo sucedió muy rápido. El taladro eléctrico, que giraba con toda su fuerza, golpeó mi estómago. . . y simplemente rebotó. Algunos de los trabajadores que vieron lo sucedido corrieron, preocupados por mí. ¡Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba completamente ileso!

Lo único que me vino a la mente en ese momento fue la escritura en la que había estado meditando. Ese día, el verso, "No te sobrevendrá mal, ni plaga se acercará a tu morada", cobró vida para mí. Doy gracias por la protección divina del Señor sobre mi vida cuando era adolescente. ¿No amas a nuestro maravilloso y hermoso Salvador? A medida que meditas y declaras Sus promesas en Su Palabra, creo que también verás Su poder salvador y liberador obrando a tu favor.

jueves, 22 de julio de 2021

Reinando en Vida - Dia 90 - Se un cazador de gigantes - Joseph Prince


DÍA 90
Se un cazador de gigantes

Escritura de hoy
Entonces David dijo al filisteo: “Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina. Pero yo vengo a ti en el nombre del SEÑOR de los ejércitos, Dios de los ejércitos de Israel, a quien has desafiado. Hoy el SEÑOR te entregará en mi mano, te heriré y te quitaré la cabeza..."
1 SAMUEL 17: 45–46

Amado, comienza a practicar el amor de Dios por ti y se traducirá en victorias en tu vida diaria. Estoy seguro que ustedes están familiarizados con la historia de cómo un joven pastor llamado David se enfrentó a un malvado gigante matón llamado Goliat y lo derrotó. Quiero que sepas que esta también puede ser tu historia y testimonio.

No hay detalles insignificantes en la Biblia. Incluso los nombres de la Biblia encierran secretos para nuestro beneficio. El nombre "Goliat" proviene de la raíz hebrea, galah, que significa "exiliar". Ser exiliado es ser despojado de todo lo que eres y de todo lo que posees. Entonces, el nombre de Goliat significa esencialmente que lo habían despojado de todo: un exiliado. ¡Que nombre! Goliat es una imagen del diablo como realmente es: despojado de todas sus armas contra nosotros debido a la cruz (ver Col. 2:15). Por otro lado, el nombre "David" significa "amado". La batalla en el valle de Ela fue, por tanto, una batalla entre un amado de Dios y un exiliado desnudo.

Ahora, capta esta revelación: ¡se necesita alguien que sepa que es el amado por Dios para derribar a un gigante! ¡Este es el secreto para convertirse en un asesino de gigantes! No importa cuál sea tu gigante hoy. Podría ser un problema conyugal o una situación económica. Comienza a ver que eres el amado de Dios y tus gigantes se derrumbarán.

Amigo, Dios te ama. Eres Su hijo amado sin importar lo que hayas hecho o no hayas hecho. Él te ama tal como eres porque la verdad es que has sido lavado más blanco que la nieve con la sangre de Jesús. Vive cada día con estas palabras de tu amado Padre que está en los cielos: "Tú eres Mi hijo amado, en quien tengo complacencia". Su favor está sobre ti, ya sea que estés con tu familia o en tu lugar de trabajo, y en todo lo que haces. Eres una bendición donde quiera que vayas.

Si Dios no le negó a Su Hijo, ¿por qué te negaría la sanidad, la provisión financiera, la protección, la paz mental y todas las demás bendiciones a ti? Cuando el Dios Todopoderoso es tu Padre amoroso y tú eres Su hijo amado, ¿qué temores puedes tener? ¿Miedo al pasado, al presente y al futuro? ¿Miedo a no tener suficiente? ¿Miedo a la enfermedad? ¿Miedo a la muerte? ¿Miedo al castigo? Amado, cuando tengas una revelación de cuánto Dios te ama y que Él te ve completamente justo por la sangre de Jesucristo, todos tus temores se disiparán, porque si Dios está por ti, ¿quién contra ti (Romanos 8: 31)?

¿Hay gigantes en tu vida que necesiten ser asesinados? Aparta la mirada de tus circunstancias y clama sin miedo a tu Padre. ¡Él te ama y nunca te juzgará ni te condenará! Él te ama con amor eterno. No basta con saber que Dios ama a todos. Necesitas saber y creer que Él te ama, y ​​dejar que esa revelación caliente y ancle tu corazón en Su gracia, especialmente cuando fallas. Y a medida que sigas alimentándote de Su amor por ti, Su amor comenzará a desbordarse en ti, ¡y recibirás de Él en abundancia y abundancia por encima de todo lo que puedas pedir o pensar! ¡Con Dios de tu lado, nada es imposible!

Pensamiento de hoy
Cualquiera que sea mi gigante hoy, cuando empiece a ver que soy el hijo amado de Dios, mi gigante se derrumbará.

Oración de hoy
Padre, quiero vivir este día y todos los días por el resto de mi vida con Tus palabras: "Tú eres Mi hijo amado, en quien tengo complacencia". Gracias porque no importa a qué gigante me enfrente hoy, porque sé que soy Tu hijo amado, ese gigante se derrumbará. Creo que contigo de mi lado, todo es posible: ¡sanación, provisión financiera, protección, paz mental y todas las demás bendiciones en Cristo Jesús! Creo que mi gran avance está a la vuelta de la esquina y porque Tú me amas, será sobremanera y abundantemente por encima de todo lo que pueda pedir o pensar, y te alabo por ello. En el precioso nombre de Jesús, Amén.

Ahora la esperanza no defrauda, ​​porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
ROMANOS 5: 5

… Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros? Ya que no perdonó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás?
ROMANOS 8: 31-32 NTV

Sin embargo, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.
ROMANOS 8:37